Una mirada al pasado y presente “Fundamentos”
Dogma y
arte, son dos estilos de trabajo que han dejado su firma en lo que hoy
conocemos como caracterización de yacimientos. Ambas coexisten en el día a día
de los profesionales de las ciencias geológicas. Dogmático es lo
contrario de crítico y esto marca
una influencia en la toma de decisiones con principios incompatibles en el
proceso de caracterización. Es una polémica que ha evolucionado en el tiempo y
está impresa como una huella fósil en los estilos de trabajo.
Con solo ver
el resultado de la caracterización se puede interpretar su génesis y cómo ha
evolucionado en el tiempo. Se puede percibir la fragancia del dogmatismo o el
arte que lo caracteriza. Se puede armar el rompecabezas del proceso
de caracterización y visualizarlo como una apasionante película de ciencia
ficción o suspenso y al final concluirá que "La historia del
hombre y la naturaleza son inseparables" (Cuvier, 1985). Es un
pensamiento que prevalece cuando inicia y finaliza la caracterización de yacimiento.
Cuando se
quiere entender la naturaleza de los yacimientos con un escenario de trabajo
dominado por conceptos dogmáticos con fuerte influencia escolástica, en muchos
casos se tiene como resultado un proceso de caracterización poco
representativo. En mi
opinión desde la óptica de la teoría del Caos, en los últimos años se ha
observado la prevalencia de variaciones en las condiciones que rige la dinámica
entre el dogma y arte durante la caracterización con importantes cambios
en la esencia de trabajo. La complejidad de los yacimientos, calidad, cantidad de
los datos, nivel de pericia del recurso humano y avance tecnológico han sido
los ingredientes principales y motivación que ha dado el impulso para el cambio
en los flujos de trabajo del proceso de caracterización.
Pasando desde
esquemas metodológicos con principios escolásticos a un arte de trabajo con
conceptos dialécticos. Por supuesto, el objetivo de este escrito no es
menospreciar los esquemas de trabajo con una esencia escolástica, ya que éstos
han dado forma a metodologías de caracterización que han tenido un gran aporte
en
Pero la
realidad es que caracterización de yacimientos nace de las ideas filosóficas de
observadores de la naturaleza quienes sentaron las bases de los principios
geológicos que rigen el pasado y presente en la naturaleza, así como el
movimiento de los fluidos en el sistema poroso. Gracias a los esfuerzos de
Aristóteles, Tales de Mileto, Descartes, Heráclito De Éfeso, Copérnico, Charles
Lyell, James Hutton, William Smith, Johannes Walter, Henry Darcy, entre
otros. Para estos estudiosos de la naturaleza había algo en común, básicamente
la observación, los datos y un claro pensamiento dialéctico, sin ataduras a
dogmas; una mentalidad creativa movida por el cambio y abierta a la crítica.
Tal como lo hizo saber, Heráclito "Todo fluye, todo está en
movimiento y nada dura eternamente, por eso no podemos descender dos veces al
mismo río pues cuando desciendo al río por segunda vez, ni el río ni yo somos
los mismos". Tiempo después, Einstein manifiesta
"si sigues haciendo lo mismo, obtendrás el mismo resultado...... ".
Es por ello
que en la dinámica de caracterización de yacimientos no prevalecen conceptos
estáticos, sino un apasionante deseo de investigación. Tal cual como lo
menciona Descartes “Para investigar la verdad es preciso dudar, en
cuento sea posible, de todas las cosas”. Con estas palabras tenemos
una invitación al cambio, optimizar los flujos de trabajo y dinámica de
caracterización de yacimientos en un marco cíclico de cada proceso que debe
estar en constante evolución y actualización con base en la observación de los
datos y en línea con el desarrollo tecnológico. Es un proceso que no se
detiene, es sustentable y está en constante ajuste durante todo el ciclo de
vida del yacimiento.
Es conveniente
precisar que caracterización de yacimientos no se rige por las emociones, no
prevalece un enfoque heurístico y no se debe inmiscuir síntomas teológicos,
metafísicos o políticos, los cuales solo limitan la esencia misma del
conocimiento. Por ninguna razón, el efecto heurístico debe ser el motor del
proceso de caracterización de yacimientos, ya que puede tener un impacto
importante en la toma de decisiones que influirá en la conceptualización de
modelos geológicos con carácter pesimista u optimista y lejos del
conocimiento práctico. No se debe caer en la histórica situación en la que algunas
personas se hacen la pregunta, "Algo me dice que todo es
absurdo y no tiene sentido...pero no puedo resistir la curiosidad de saber por
qué las personas se están tirando al precipicio". Hay que tener
cuidado con la influencia, no se puede olvidar que es parte de la naturaleza.
Debe prevalecer el juicio basado en los datos y las direcciones estratégicas en
No cabe duda,
que una variable dominante que rige el arte de caracterización de yacimientos,
se fundamenta en la idea de la conclusión inductiva que sostiene que "A
partir de cierta evidencia podemos sacar conclusiones que van más allá de
ella" (Estany, 1993). Este ingrediente ha dado forma al
desarrollo metodológico en la caracterización de yacimientos. Sin embargo, en
algunos casos la experiencia repetida de muchos casos de caracterización, de la
cual se fundamenta el concepto inductivo, solo permite tener una inferencia de
la dimensión del proceso y no necesariamente, debe condicionar los flujos de
trabajo. El objetivo y alcance de la caracterización, en el marco
inductivo, debe estar delineada por la naturaleza de los datos. Esta
noción, lo subraya Hutton, 1785, quien plantea "Si buscando este objeto
empleamos nuestra habilidad en la investigación, no haciendo vanas conjeturas;
y si se han de encontrar datos sobre los cuales
Finalmente, caracterización de yacimientos exige un análisis en varias dimensiones para desarrollar un modelo geológico que no está a la vista y donde los profesionales de las ciencias geológicas viajan en el tiempo geológico para tener una ligera apreciación a diferentes escalas de trabajo de los fenómenos geológicos que dieron lugar al modelo. Es una foto en el tiempo, una porción minúscula de una película que se expresa en millones de años. Es un proceso invisible y complejo debido a la naturaleza de los fluidos y el medio poroso. Es una ecuación con varias incógnitas que hace que los flujos de trabajo sean un reto multidisciplinario y tecnológico. Es más que una pincelada con colores claros y oscuros; una acción que surge de otra dimensión e invade al profesional de las ciencias geológicas quien amplifica las ideas, las plasma con sentido crítico y dialéctico, en definitiva es un arte.
Entonces, la filosofía del proceso de caracterización se puede entender a continuación:
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